Video y fotografía con derechos de autor de Angela Fairbank y Pantanal Jaguar Expeditions.
Tres Ecosistemas
Video y texto por cortesía de Embratur y del Ministro de Turismo.
El texto en el video arriba es el siguiente:
El Brasil de Mato Grosso es un estado que por su diversidad de ecosistemas crea lugares únicos y escenarios espectaculares que atraen turistas de todo el mundo, la tierra de las bellezas sorprendentes de la Chapada dos Guimarães y de la generosidad de naturaleza del Río Araguaia. Mato Grosso mezcla Cerrado, Amazonía y Pantanal, los tres ecosistemas más importantes de Sudamérica. El agronegocio también es una de las grandes fuerzas de este Estado, que tiene el mayor rebaño bovino para carne del país, además de ser el mayor productor de soja y algodón.
La historia del estado puede contarse a partir del patrimonio arquitectónico preservado de la capital Cuiabá. Fundada en el siglo XVIII por exploradores y aventureros que vinieron en busca de oro, la ciudad es un museo a cielo abierto con más de 600 construcciones inventariadas. Conocida por su agitada vida nocturna y por la hospitalidad de su pueblo, Cuiabá queda en el centro geodésico de América del Sur y funciona como un portal de entrada para los que quieren conocer las bellezas naturales del Estado.
Desde Cuiabá, partimos rumbo al cerrado, un pedazo de Brasil agraciado por manantiales, cavernas, grutas, rápidos y la aventura de muchas caminatas por veredas, salpicadas por monos, seriemas, lagartos, saracuras, aguas límpidas, tamandúes, guacamayos. Con imágenes deslumbrantes, el cerrado tiene la flora más rica de todas las sabanas del mundo, con más de 10 mil especies de plantas. Muchas de ellas sólo existen aquí. Y es en el centro del cerrado de Mato Grosso donde surge una de las regiones de paisaje más sorprendente de Brasil, la Chapada dos Guimarães, uno de los principales divisores de aguas de América del Sur. En un suelo antiguo, cubierto por heleros en una época, y por el mar en otra, y ocupado por dinosaurios, la naturaleza esculpió formas milagrosas a lo largo de miles de años. El terreno accidentado de sus gigantescas montañas de arenisca es una invitación a la aventura del ecoturismo y de los deportes radicales. El lugar posee decenas de sitios arqueológicos que exhiben osamentas de dinosaurios e inscripciones prehistóricas guardadas en sus cavernas y veredas. Una región repleta de misticismo, un punto equidistante entre el Atlántico y el Pacífico.
La Región del Araguaia representa un capítulo aparte en el turismo de Mato Grosso, llanura inundada de ríos caudalosos, situada entre el cerrado y la selva amazónica. El Araguaia funciona como un punto de encuentro para los apreciadores de la pesca y para los turistas que todos los años frecuentan sus playas fluviales. Diversión garantizada.
Hablar de Mato Grosso es hablar del pantanal, una de las reservas naturales más exuberantes y diversificadas del planeta. Con dos estaciones bien definidas, el paisaje del pantanal se modifica profundamente a lo largo del año. Es el ciclo de las aguas que se repite desde hace miles de años, y que transforma el pantanal en la mayor y más sana superficie húmeda del mundo.
De diciembre a mayo llueve diariamente, las aguas bajan por los declives y llegan a las llanuras formando las bahías y llevando nutrientes para la fauna y la flora. La vegetación cubierta de agua crea verdaderos jardines subacuáticos, refugio de peces y crustáceos, abundancia de alimento para aves, reptiles y mamíferos. Una explosión de vida.
Poco a poco las aguas llegan a los lechos de los ríos y con el fin de las lluvias, empieza la estación seca que va de mayo a octubre. El agua escurre y se evapora, y muchos peces se van quedando aislados en charcos, volviéndose presas fáciles de otros animales. De esta abundancia depende la supervivencia de muchas especies, que necesitan resistir hasta la siguiente estación de lluvias. Vale la pena visitar el Pantanal en las dos estaciones del año y conocer las transformaciones de la naturaleza en una de las más ricas reservas de vida salvaje del mundo.
Casi todo el norte del estado de Mato Grosso está ocupado por 550 mil kilómetros cuadrados de Selva Amazónica. Una región que esconde ríos de aguas claras e inmensas cascadas. La Amazona es un crisol de biodiversidad. Hay 30 mil especies de plantas y más de 320 especies catalogadas tan sólo de mamíferos. Por la riqueza y fragilidad de este ecosistema, el turismo en la Amazona de Mato Grosso es un sinónimo de desarrollo sostenible. Un turismo racional que involucra a las comunidades locales biólogos, entidades de presentación y a los pueblos indígenas. El noventa y ocho por ciento de los indios brasileños vive en la Amazona. Queda en Mato Grosso el Parque Nacional de Xingu, donde vive la quinta mayor población nativa de Brasil con cerca de 15 mil indios.
Visitar la selva es aguzar los sentidos para percibir una de las mayores concentraciones de materia viva por metro cuadrado del planeta. Mato Grosso, más de 900 mil kilómetros cuadrados para conocer bosques con árboles gigantescos, cavernas, cascadas, lagunas de aguas azules, la rica vegetación del cerrado, las bellezas y los misterios de la Chapada dos Guimarães, los paseos en barco por el Araguaia, safaris fotográficos en el pantanal, emoción en todos los sentidos. Visitar Mato Grosso significa hacer un descubrimiento progresivo de bellezas casi increíbles, regalos de la naturaleza para esta tierra llamada Brasil.